Enfocados en resultados del negocio
No medimos un proyecto en funcionalidades entregadas. Lo medimos en horas que tu equipo recuperó y errores que dejaron de pasar.
15 minutos
Cuéntanos qué proceso te está comiendo la semana. Una persona te responde el mismo día con un próximo paso concreto.
Un equipo pequeño en Santa Cruz de la Sierra que construye sistemas a medida y automatizaciones con IA, y una plataforma de gestión propia con la que operamos la empresa.
La mayoría de las empresas no tiene un problema de software. Tiene cinco herramientas que cada una hace lo suyo y ninguna se habla con las demás, más una persona en el medio sosteniendo todo a fuerza de copiar y pegar. Esa persona suele ser excelente, y su semana suele estar desperdiciada.
Por eso empezamos mirando la operación, no la tecnología. A veces la respuesta es un desarrollo a medida. Seguido es una automatización que cuesta la décima parte de lo que esperabas. De vez en cuando es que conviene cambiar un proceso y llamarnos en seis meses, y lo decimos, porque preferimos perder un trimestre antes que un cliente.
No medimos un proyecto en funcionalidades entregadas. Lo medimos en horas que tu equipo recuperó y errores que dejaron de pasar.
Hablas con quienes construyen tu sistema, por el canal que ya usas. No hay un ejecutivo de cuentas retransmitiendo mensajes.
La relación no termina en el traspaso. La mayoría de nuestros clientes lleva con nosotros más tiempo que el proyecto que la empezó.
Cada sistema que operamos nos enseña algo que volvemos a incorporar: a tu desarrollo, a Sice y a la próxima cotización que escribimos.
La primera llamada es sobre tu operación, no sobre nuestros servicios. La mitad de las veces la respuesta útil es más chica que lo que viniste a pedir.
Alcance, roles, horas y lo que dejamos fuera a propósito, en un documento que te quedas nos contrates o no.
Cada etapa termina en algo funcionando. Si una etapa no te convence, ese es el momento más barato posible para cambiar de rumbo.
Soporte, monitoreo y automatizaciones nuevas a medida que el negocio cambia. El sistema debería mejorar con los años, no empeorar.
Sice es un sistema modular de gestión: organización, CRM, ventas, comercio, recursos, contabilidad, proyectos, marketing y sitios web, encendidos de a uno. Crack SRL funciona con él todos los días, incluido el sitio que estás leyendo.
Eso significa que cuando la necesidad de un cliente ya calza, desplegamos en vez de cotizar un desarrollo. Y cuando no calza, lo extendemos a medida en lugar de empezar de cero.
Chico a propósito. Un proyecto recibe un escuadrón de dos a cuatro personas — desarrollo, IA, diseño y QA — y tratas directamente con ellas. Preferimos rechazar trabajo antes que tomar un proyecto que no podemos cubrir bien, y te lo decimos cuando ese es el caso.
En Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, trabajando con clientes de toda Latinoamérica y Estados Unidos. En la práctica significa el mismo horario laboral que casi todo el continente, trabajo en español o inglés, y tarifas bastante por debajo de una agencia de Estados Unidos o Europa para una seniority comparable.
Empresas de aproximadamente 10 a 200 personas que ya se quedaron chicas en las planillas y que tienen a alguien adentro que puede tomar decisiones. Por debajo de eso, las herramientas de paquete suelen ganarnos en precio. Por encima, probablemente necesites un equipo interno y nosotros rendimos mejor como un par de manos específicas.
Diseño puro sin software detrás, landing pages sueltas, y alquiler de programadores donde nos facturan por asiento y nos dicen qué tipear. Construimos sistemas y nos hacemos responsables de si funcionan.
Quince minutos, sin presentaciones. Nos cuentas la operación y te decimos por dónde empezaríamos, y si de verdad nos necesitas.